miércoles, 17 de abril de 2013

El que hacer

Suele ser afición, pero ahora locura, el modo de pensarte asusta y hace que el deseo camine rápidamente. Nudos los que se sienten cuando se cree que se puede probar un sorbo tibio y reciproco.
Si la locura arrastrara lo centrado del ser ya no se estaría en el mismo cuadro, y es lo que suele suceder cuando el viento cae fuerte sobre el árbol del monte mientras duerme, trata de afirmarse fuertemente desde las raíces que van a lo profundo, pero de igual forma sus hojas caen uniéndose al movimiento, a los azotes que lo van desprendiendo lentamente de su espacio único y permanente, para luego darse cuenta que a llegado al caos de la ciudad, para darse cuenta que le es fascinante.
Si la noche le hablara de lo que suele hacer, cómplicemente y tiernamente declararía a su favor, pues ha oído el susurro del lamento, el susurro del placer.